Hacia un
sistema único de salud
Si revisamos las propuestas de los
aspirantes a la presidencia de la república en las últimas campañas electorales
en materia de salud, observaremos que todos promueven la atención primaria, es decir
prevenir enfermedades y promover estilos de vida saludable, tal como se
estableció en la convención de Alma Ata en septiembre de 1978, donde los
estados participantes entre ellos Panamá, se comprometieron a impulsar un cambio de paradigma de la atención
centrada en la enfermedad a la atención centrada en la salud, por ser más eficiente y efectiva, no obstante al llegar al gobierno,
las promesas se olvidan y continúan
dirigiendo la mayoría de los recursos a los hospitales y a la parte
curativa, al punto que los ciudadanos
deben estar enfermos para ser tocados por el sistema, llegando algunos a pensar que si no cambiamos de rumbo, en
Panamá en lugar de llamar al “Ministerio de salud” se debe conocer como “Ministerio
de enfermedad”.
Esta deficiencia estructural trajo
como consecuencia la construcción de gran cantidad de hospitales, incluyendo a la
ciudad hospitalaria que de acuerdo a declaraciones de las actuales autoridades
tiene problemas de ubicación, acceso, equipamiento, financiamiento y recursos
humanos, lo que refleja falta de planificación que podría terminar en un proyecto
inconcluso, lo que contrasta con
aquellos que opinan que todo está bien, por lo que se impone un tercero
dirimente que le informe a la sociedad la realidad, ya que se comienzan a escuchar rumores que podríamos estar frente a un proyecto
fallido y eso es muy grave para el país.




